Wojciech Bartosz Głowacki

Mężczyzna stojący na armacie z kosą.
(aproximadamente 1758- 1794)

- campesino, héroe de la insurrección de Kościuszko, antes del estallido del levantamiento vivió en un pueblo Rzędowice perteneciente al príncipe Antoni Szujski, donde en su calidad de wyrobnik (campesino sujeto al censo) labraba unos 5  hectáreas de tierra.  Después de 24 de marzo de 1794 la Comisión de Gobernanza de la voivodía de Cracovia ordenó el reclutamiento de un recluta de cada cinco explotaciones agrarias (dymy) del pueblo. Uno de los reclutas fue Bartosz. Que junto con los demás dos mil “reclutas campesinos” llegó al campamento militar en Koniuszy. Durante la batalla de Racławice, que estalló al día siguiente, Bartosz fue uno de los 320 kosynierzy (campesinos entrenados y armados con guadañas), que junto con las tropas de infantería, en un ataque audaz tomaron la artillería rusa.  Este éxito resultó ser el momento decisivo de la batalla.  Fue cuando Bartosz se distinguió de manera especial, ya que fue el primero “en subir a la batería y la tomó y no la permitió seguir disparando, cubriendo la cazoleta del arma con su propio gorro regional.” El 8 de abril en reconocimiento de sus méritos el héroe de la Batalla de Racławice recibió un ascenso a alférez. Fue entonces cuando – según una antigua costumbre militar polaca – cambió su apellido plebeyo Bartosz por el apellido más “noble", es decir el apellido de soltera de su madre – Głowacki.  Como resultado de la intervención del Comandante Kościuszko, el príncipe Szujski liberó a Głowacki de la servidumbre, y en una carta al administrador de sus bienes escribía: “El antiguo Wojtek Bartos, actualmente conocido como Wojciech Głowacki, alférez de los Granaderos de Cracovia, se distinguió el 4 de abril, cuando llegó a la artillería del enemigo.  Dio prueba de su valentía y su amor por la Patria.  Su valentía es la razón por la que tengo el placer más grande de mi vida, de liberarlo a él, a sí como a su esposa y a sus hijos, de toda la servidumbre.  La granja en la que trabajó será mi regalo a su esposa e hijos, a quienes la regalo para siempre, sin reclamar ningún tipo de trabajo.  Además ordeno que se entregue a su esposa porciones del grano:  3 fanegas de trigo, 4 fanegas de centeno, ... elegir la mejor vaca del establo, ... ordeno regalarle un cerdo y una cerda.”  El alférez Wojciech Głowacki fue mortalmente herido en la batalla de Szczekociny que tuvo lugar el 6 de junio de 1794.  Murió el 9 de junio en Kielce y fue enterrado en el cementerio adyacente a la catedral de Kielce.  Muchas fuerzas políticas querían utilizar la leyenda de Głowacki.  Por un lado se ha convertido en un símbolo de la “nacionalización” del campesino y es como vieron su personaje los artistas como Włodzimierz Tetmajer, Jan Matejko, Wojciech Kossak, Jan Styka.  Por otro lado las fuerzas de la izquierda extrema consideraron a Głowacki como víctima de la arbitrariedad de la nobleza.