Los montes Pieninos y Spisz

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Los montes Pieninos y Spisz son una de las regiones turísticamente más atractivas de nuestro país: merece la pena visitarla en cualquier estación del año. Los valores naturales, la diversidad cultural, el gran número de monumentos permiten conocer un semblante poco común de Małopolska. 

La región de los Pieninos está situada en la parte central del Cinturón Rocoso de los Pieninos. Los Pieninos limitan al norte con las montañas Gorce y Beskid Sądecki y al sur con Magura Spiska. Toda la cadena se extiende a lo largo de 35 km, con entre 3,5 y 6 km de anchura. Los Pieninos están divididos de forma natural, pues lo hace el río Dunajec, en tres fragmentos, llamados Pieninos de Spisz, Pieninos Centrales y Pequeños Pieninos. La cumbre más alta de esta región montañosa, formada de caliza, esquistos, areniscas y conglomerados, es Wysoka (1050 msnm).
Spisz atrae a los apasionados de la historia debido su interesante pasado. Las primeras huellas de la presencia humana en estos terrenos proceden del Paleolítico. Los tempestuosos acontecimientos históricos posteriores de la zona fronteriza entre Polonia y Hungría y entre Polonia y Checoslovaquia tampoco dejaron de lado esta región. 

La región ofrece muchas atracciones. Una densa red de rutas turísticas que se entrecruzan y sus estaciones de esquí proporcionan unas sensaciones inolvidables a los aficionados a los deportes de invierno y a los paseos. A los que busquen descanso les recomendamos Szczawnica y Krościenko nad Dunajcem: valoradas localidades con balnearios en las que es posible, entre otras cosas, probar un agua mineral con propiedades medicinales y un sabor único. También merece la pena disfrutar de la amplia oferta de eventos culturales. 

Un paraíso turístico 

Los Pieninos están sujetos a protección desde el año 1932 en el Parque Nacional de los Pieninos, que se extiende a ambos lados de la frontera con Eslovaquia. En la zona protegida se extienden los Pieninos Centrales, cuya cumbre es el macizo de las Tres Coronas, que domina sobre el valle del Dunajec. Aquí pueden encontrarse especies extremadamente raras de colorida flora y fauna. El entorno rocoso garantiza unas condiciones excelentes para la vida de mariposas con el cautivador nombre de apolo y los pinos relictos en Sokolica hacen que el paisaje sea excepcionalmente característico.

En los Pieninos y en Spisz encontramos numerosas reservas de la naturaleza viva e inanimada. En la reserva del Barranco Homole en Jaworki puede admirarse un profundo cañón adornado por peñas calizas. La reserva Biała Woda fascina a los visitantes por sus rocas de origen volcánico y sus arroyos que forman maravillosas cascadas y profundas pozas. A su vez, en la reserva Garganta del Białka en Krempachy pueden verse rocas calizas blancas y rojas, que esconden la famosa Cueva Obłazowa. Estos pintorescos lugares se convirtieron en el escenario de varias películas, como «Janosik» o «Karol, el hombre que se convirtió en Papa».  En la reserva Niebieska Dolina encontraremos un bosque de antiguas hayas único, donde los árboles de mayor edad tienen más de 200 años, y en los terrenos de la reserva  Wysokie Skałki crece el último bosque de abetos de alta montaña en los Pieninos. En los días calurosos servirá para refrescarse una excursión a Żar (desde donde gracias a una plataforma panorámica puede admirarse la belleza de los Pieninos de Spisz), un descenso por la Garganta del Dunajec en los Pieninos o un paseo hasta la cascada Zaskalnik.

Lugares históricos dignos de atención

Estando en los Pieninos merece la pena visitar varios inestimables lugares históricos. Nos acercará al rico pasado de esta región, entre otros lugares, el castillo de Frydman: una magnífica casa señorial defensiva que desempeñaba antaño la función de residencia estival de György Horváth, magnate húngaro. Las tomentosas vicisitudes de Niedzica están «ocultas» en edificios históricos, como el castillo junto al Lago de Czorsztyn. En sus murallas medievales se puede sentir el clima de la antaño palpitante de vida fortaleza. Cerca del castillo se encuentran también un antiguo granero y un puesto de aduana. El castillo de Czorsztyn es otro objetivo de los turistas que visitan la región de los Pieninos. Ha sido parcialmente restaurado y sus exposiciones atraen a multitud de turistas de toda Polonia. El balneario de Szczawnicy, además de descanso, ofrece también numerosos tratamientos de salud y la popularidad de este lugar no decae.  
Además de los monumentos laicos, son también interesantes los edificios sagrados. No es posible olvidar la iglesia de Santa Isabel de Trybsz, la iglesia de Todos los Santos de Krościenko nad Dunajcem o la iglesia de San Estanislao de Frydman, la más antigua  de Podtatrze polaco. También merecen ser mencionadas: la iglesia de Santa Catalina de Nowa Biała, la iglesia del siglo XVI de San Martín de Krempachy y la iglesia de San Quirino de Łapsze Niżne, perteneciente en el siglo XIV a la orden del Santo Sepulcro de Jerusalén. También merece la atención la iglesia de Todos los Santos de Kacwin, construida en el año 1313, que desde el año 1602 perteneció a los luteranos y 30 años después volvió a manos católicas. La Iglesia de San Bartolomé Apóstol de Niedzyca, construida en el año 1278, pertenece al grupo de iglesias góticas de Spisz y fascina hasta hoy día por sus tracerías de piedra en las ventanas del presbiterio. Pocos saben que cerca se encuentran antiguas iglesias grecocatólicas: en Jaworki y Szlachtowa. Actualmente desempeñan la función de iglesias católicas romanas.


El lado museístico de los Pieninos

Durante el viaje por la región merece la pena visitar sus museos. Un punto obligatorio es el Museo del Parque Nacional de los Pieninos en Krościenko nad Dunajcem, donde se exponen los valores naturales, históricos, paisajísticos y culturales de los Pieninos y sus alrededores. En los pabellones de entrada al Parque Nacional de los Pieninos encontramos interesantes exposiciones de temáticas diversas, por ejemplo, «Ecosistemas forestales de los Pieninos» o «Ecosistemas rocosos de los Pieninos». Uno de ellos se encuentra en Szczawnica, dos en Czorsztyn y otros dos en Sromowce Kąty y Sromowce Niżne.

Especialmente digno de atención es el Museo de la Cultura Popular de Spisz en Czarna Góra, donde se presentan los edificios de la Finca de la familia Korkosz y la Finca de la familia Sołtys en Jurgów, secciones del Museo de los Tatras de Zakopane. Una propuesta interesante es también la sala regional «Sypaniec» en Łapsze Niżne y la sala regional en Sromowce Wyżne, que presentan la vida cotidiana de los habitantes de los Pieninos en el pasado. Una temática similar presenta el Museo al aire libre de Kluszkowce, también conocido con el nombre de Poblado Czorsztyn. Mientras, la galería privada Maquetas de los Pieninos en Krościenko nad Dunajcem ofrece a los visitantes la posibilidad de ver miniaturas de estas bellas montañas. En el Museo de los Pieninos de Szlachtowa pueden verse objetos relacionados con la historia de Szczawnica y en la exposición de carruajes de Niedzica carretas y carruajes de caballos pertenecientes a los antiguos propietarios del castillo. 

No menos atractiva es la exposición sobre la naturaleza de Tadeusz y Anna Oleś en Krościenko nad Dunajcem. Contiene una impresionante colección de especímenes de animales poco comunes, procedentes de todo el mundo. La galería de autor de Andrzej Michał Beliczyński «Pod Okółkiem» en Krościenko nad Dunajcem presenta cuadros realizados empleando acuarelas y pasteles. Mientras, en la galería «Krzywa Jabłonka» en Szczawnica veremos el arte popular y la artesanía de artistas de los Pieninos, al igual que en la iglesia de madera de Sromowce Niżne, que desde el año 2010 ya no es un edificio sagrado, sino que desempeña la función de museo local.  

Descanso activo en los Pieninos

Szczawnica y Krościenko nad Dunajcem son lugares recomendables para iniciar excursiones a pie. Los turistas pueden elegir rutas a las Tres Coronas o en dirección a Sokolica, en función de sus gustos y habilidades. Las rutas tienen su inicio en el centro de la localidad y llevan a los Pieninos, las montañas Gorce y Beskid Sądecki. Por la ruta roja puede llegarse hasta Prehyba (1176 msnm) o Lubań por Jaworzyna (1050 msnm). Una ruta muy interesante es también la azul, que discurre a lo largo de las crestas de los Pieninos Centrales y los Pequeños Pieninos. Desde allí pueden verse claramente los Tatras, las montañas Gorce e incluso las montañas Levoča en Eslovaquia. Esta ruta es también ideal para excursiones de esquí de travesía. Tras una agotadora marcha se puede disfrutar de un descanso en un refugio de montaña: Orlica, Tres Coronas y Pod Durbaszką. 

Las panorámicas de las montañas también pueden admirarse subiendo en telesilla a Palenica, desde donde se puede descender sobre los esquís en la temporada de invierno. También es una curiosidad el tobogán alpino que se encuentra aquí en la ladera de la montaña.

Los amantes de las dos ruedas encontrarán en los Pieninos y en Spisz numerosas rutas ciclistas. La ruta ciclista alrededor del lago de Czorsztyn es una opción ideal para los aficionados a los monumentos que, combinando el descanso activo y la visita, recordarán durante mucho tiempo su estancia en los Pieninos. El Camino de los Pieninos, es decir, la ruta roja a lo largo de la Garganta del Dunajec, se puede recorrer a pie o en bicicleta, algo que es una ventaja adicional. A lo largo del Dunajec discurre la ruta ciclista VeloDunajec.

La «Carrera por el Valle del Dunajec» anima a los ciclistas de competición a participar en un acontecimiento que, además de emociones deportivas, brinda también la posibilidad de pasar el tiempo en el seno de la naturaleza.  

Estas no son todas las atracciones de la región de los Pieninos. Los aficionados a la equitación encontrarán aquí algo para ellos, ya que por la región pasa la Ruta Ecuestre a través de los Beskides. La ruta más popular es Szczawnica-Piwniczna. Para elegir la ruta a pie, a caballo o en bicicleta adecuada merece la pena visitar la página malopolska.szlaki.pttk.pl.
A los aficionados al esquí de fondo les invitamos a Krościenko nad Dunajcem, donde a lo largo de los bulevares junto al Dunajec hay pistas debidamente preparadas para ellos. Puede experimentarse también la adrenalina del deporte en los parques de cuerdas, como el Parque de Atracciones Ablandia o Adventure-Sky en Krościenko nad Dunajcem.

También disfrutan de una enorme popularidad entre los aficionados al deporte las numerosas carreras. Los apasionados más jóvenes pueden participar en las Minicarreras de Szczawnica, que promocionan un estilo de vida saludable entre niños y jóvenes. El concurso ofrece varias rutas adaptadas a la edad y la predisposición de los participantes, siendo posible elegir una distancia desde los 100 metros hasta incluso 2 kilómetros. Los adultos también participan de buen grado en la competición durante la carrera Triada. Es una curiosidad la forma de la propia carrera, que además de ser rápida e intensa consiste en alcanzar las cumbres de noche. 

Atracciones a los pies de las montañas

Una de las atracciones más características en esta región es sin duda el descenso por la Garganta del Dunajec, cuya tradición se remonta al siglo XIX. Durante el descenso en almadías de balseros pueden admirarse las cumbres de los Pieninos y entre ellas las Tres Coronas. En consideración a sus valores tanto naturales como históricos, la Garganta ha sido reconocida como un monumento de la naturaleza. Los balseros amenizan perfectamente el recorrido contando chistes y anécdotas.

También es una experiencia interesante la travesía en el barco «Harnaś» por el lago de Czorsztyn. A bordo los pasajeros pueden tomar un café y admirar al mismo tiempo los monumentos de la naturaleza y de la arquitectura de la región.

¡En los Pieninos y Spisz no es posible aburrirse! Una experiencia interesante es participar en la tradición de los moje. Durante la noche antes de la festividad de Pentecostés todos los solteros de los alrededores dejan delante de las casas de las solteras los llamados moje (ramas de árbol adornadas con cintas). A continuación cantan canciones a la Madre de Dios y recorren alegremente toda la aldea. Los jóvenes de la localidad, vestidos de gitanos, recogen donativos para su «hijo» y las solteras de las casas cercanas bailan con ellos al son de la música tocada.
También se presenta un vivo folklore durante la inauguración del Verano de los Pieninos. Todo el que se encuentre entonces en Szczawnica tendrá la ocasión de ver los trajes tradicionales de los balseros, los cocheros y los montañeses de Spisz y los Pieninos. Una feria de arte popular y conciertos de bandas montañesas complementan la atmósfera, que para más de un aficionado a las montañas es un recuerdo inestimable de las vacaciones. 

La cultura pastoril en las montañas desempeña un papel muy importante en la vida social, lo que supone además una oportunidad interesante para conocer otras tradiciones. Cada año se celebra en otoño la trashumancia, es decir, el tradicional regreso de las ovejas desde los pastizales. Los simpatizantes de esta fiesta pueden celebrarla, entre otros lugares, en Jaworki, y dar la bienvenida en el claro de Majerz al mayoral y los jóvenes pastores que vuelven de la cabaña de pastor.  

También goza de una extraordinaria popularidad Muzyczna Owczarnia, es decir, uno de los más populares lugares de reunión de los aficionados a la música. A lo largo de todo el año se organizan allí conciertos y encuentros. También merece la pena recordar la oportunidad de participar en eventos tales como Ethno-Novo, Otoño en Szczawnica, el Festival Pieninos-Cultura-Sacrum en Krościenko o el Festival de Música Antigua Barroco en Spisz.

Los Pieninos y Spisz son famosos por su excelente cocina regional, en la que pueden encontrarse platos como: gałuski (pasta), kołoc (tipo de pan), sopa de ciruela (llamada śliwianka), quesos oscypek, kwaśnica (sopa de col fermentada) o trucha. Estos platos no encontrados en ningún otro lugar son una ocasión para los aficionados a los sabores tradicionales. 

Otras atracciones únicas esperan en el balneario de Szczawnica, donde merece la pena probar una de sus doce aguas minerales. Algunas de ellas están disponibles sin ninguna limitación en las fuentes, otras son servidas en el manantial «Magdalenka». También son valiosas las propiedades de las aguas «Stefan», «Maria» y «Michalina», presentes en Krościenko nad Dunajcem.      

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